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El licenciado Carlos Valdez Rábago, psicólogo del Sistema DIF, señaló que en la actualidad la computadora es un instrumento educativo considerado un arma de dos filos, por lo que recomendó a los padres de familia a mantenerse alerta para poder distinguir cuando su hijo es víctima del acoso de un ciber-pederasta.
“Ya desde el kínder se manejan las clases para saber utilizar una computadora, esto es de gran provecho para los menores, pero también es muy peligroso, pues constantemente quienes utilizan la PC son bombardeados por tanta publicidad, en la cual filtran incluso material pornográfico”, manifestó.
“El menor no está preparado para poder entender este contenido, por ello los padres deben estar alertas, al pendiente del contenido o programas que sus hijos utilizan, quienes son sus amigos, los padres tienen una gran responsabilidad qué asumir al momento que sus hijos tienen el acceso al uso del internet”, declaró.
El psicológico expresó que una vez que el menor ha sido víctima de algún pederasta y posee “conocimientos” sexuales erróneos, éste desea compartir esa satisfacción con otros menores, es aquí cuando sale a flote el problema del cual es víctima.
“En cuestión de 10 minutos o menos, el menor puede ser víctima del pederasta, uno de los instrumentos indispensables para estos delincuentes es la cámara handicap, aquí el menor recibe las instrucciones, por eso es recomendable tener un control del uso del equipo por parte de los padres” resaltó.
¿Y EN LOS CIBERCAFÉS?
No por el hecho de ser un lugar público, los riesgos de que un niño o adolescente sea víctima de un ciber-pederasta disminuyen en un cibercafe, consideró el psicólogo.
“Aquí el hecho es que la persona sea niño, adolescente o adulto, pague el servicio, el contenido ya es responsabilidad de él, el riesgo se corre dentro y fuera de la casa, al poseer una computadora o rentarla por unos momentos como suele suceder en los ciber-café”, agregó el especialista.
SEÑALES DE ALERTA
El psicólogo detalló algunas señales de alerta que los menores emiten al ser víctimas de algún ciber-pederasta.
1- El menor siempre querrá estar frente a la computadora, en una página permanente, esto sucede cuando existe un estímulo.
2- En caso de no poseer querrá tener una cámara handicap, uno de los instrumentos principales del pederasta, por ahí la víctima recibe las instrucciones sexuales.
3- Siempre utiliza una sola dirección de internet
4- Su conducta de tipo sexual empieza a ser evidente, con el uso de palabras o acciones sexuales.
5- Empieza por él mismo con autoexploraciones, empieza a sentir pudor por las partes de su cuerpo y curiosidad por el cuerpo o fisonomía de otros menores.
RECOMENDACIONES
Algunos consejos para los padres con el fin de evitar el ciber acoso infantil o también conocido como “grooming”:
1. Involúcrese y aprenda a manejar las nuevas tecnologías. Le ayudará a saber qué hace su hijo cuando está conectado y los posibles riesgos a los que se enfrenta.
2. Enseñe a su hijo a ignorar el spam y a no abrir archivos que procedan de personas que no conozca personalmente o sean de su confianza. Explíquele que existen programas capaces de descifrar nuestras claves de acceso al correo electrónico.
3. Sitúe el ordenador de la casa en una habitación de uso común, donde pueda tenerlo controlado. Evite, en lo posible, colocarlo en el dormitorio de sus hijos.
4. No instale una webcam en el ordenador. O si lo hace, procure restringir su uso mediante una clave de seguridad que sólo usted conozca.
5. Hable con su hijo sobre qué hace cuando navega por internet: qué páginas visita, con quién habla y sobre qué.
6. Insístale en que no debe revelar datos personales a gente que haya conocido a través de chats, Messenger, MySpace… Y pregúntele periódicamente por los contactos que va agregando a su cuenta de Messenger u otro tipo de mensajería instantánea.
¿Quiénes son? ¿Dónde los ha conocido?
7. Explíquele que nunca ha de mandar fotos ni videos suyos, ni de sus amigos a desconocidos.
8. Háblele de los riesgos de internet. Que sea un mundo virtual no quiere decir que no pueda acabar afectándole. Con apagar el ordenador a veces no es suficiente.








