
MADRID, España.- Protagonizar duetos con Armando Manzanero, Chavela Vargas, Molotov o Luis Miguel es algo que le gustaría al músico argentino Andrés Calamaro, de 47 años y una de las máximas figuras del rock en español.
"Cantar con Chavela y con Manzanero está en otro nivel, pero cantar con Luis Miguel es, en el mejor sentido, como conocer al diablo en persona", afirma.
Y es que, como intérprete, a Calamaro le agradaría poder empatar con gente consagrada a la elegancia, como Luis Miguel.
"Y como autor, me gustaría haber escrito alguna canción que esté a la altura de su repertorio.
"Por un lado, Luis Miguel se consolidó como la versión hispana y latina de Frank Sinatra. Por otro, su canción romántica se consolida sobre una personalidad y unas condiciones vocales inequívocas.
Y no nos olvidemos de que Luis Miguel estaba haciendo pop, y su vuelta al bolero y al mariachi le abrieron camino para seguir adelante. Y aunque yo no lo conozco personalmente, me imagino un dúo con él", dice Calamaro, con más de 30 años de trayectoria.
Andrés señala lo anterior al lanzar el box set Obras Incompletas, con lo más selecto de su discografía, en seis discos y dos DVD que resumen los años más recientes de su carrera como solista.
En palabras del cineasta Fernando Trueba, Obras Incompletas es "una auténtica road movie de alguien que va haciendo música y amigos por la vida, y en la que incluye más de 100 clásicos suyos y con otros intérpretes, ya que hay tangos, baladas, rancheras, blues y rocanroles que en la última década se han convertido en auténticos himnos de varias generaciones".
Esta caja, considera Calamaro, es un proyecto que aspira de nuevo a la vida, porque, según el músico, el rock le ha quitado parte de su propia existencia.
"El rock nos dio todo, pero nosotros le dimos la vida", confiesa, frente a una taza de mate, "ahora he querido intentar llenar ese vacío que el rock nos dejó con mucha música, con diversión y contenido, cobrándole a la vida al contado".
Hace cinco años Calamaro creyó que se había convertido en ex músico, y no se veía volviendo a tocar en un escenario...
"Pero en octubre pasado fuimos a México y a Colombia y nos dimos cuenta de que también pertenecíamos a México y a Colombia, y que la gente cantaba todas mis canciones y que estaba atenta a la emoción de mi música", declara.
Calamaro relata que entonces se preguntó por qué no había ido a México antes, cuando sonaban "Flaca" y otros temas de Alta Suciedad (1997). Y, según él, pese a que tenía fechas planeadas, pensó que era demasiado trabajo hacer promoción en el País, y empezó a trabajar en discos más experimentales, con los que no tuvo la misma oportunidad.
"Faltó comunicación, porque por aquella época Alejandro Sanz vivía todavía en Madrid y yo lo veía cómo trabajaba, y pensaba: ‘yo no sirvo para esto, no puedo hacer ese ritmo de promociones’.
Pero alguien tenía que haberme dicho: ‘no importa, Andrés, ve igual, tranquilo; toca, que hay gente’. Y es que México es un ejemplo para seguir, porque hay una cultura musical y la gente no se come sólo lo que le sirven en las radios y la televisión, sino que es un pueblo reconciliado con su cultura", explica.
Con El Salmón (2000), pero sobre todo con Honestidad Brutal (1999), Calamaro llevó a cabo jornadas de grabación monumentales, en las que podía tener tomas de 24 horas continuas de música.
"Llegué a grabar sin moverme de la almohada, sin ningún soporte técnico profesional. Y pudieron ser discos porque un pintor no tiene por qué pintar forzosamente sólo con óleo sobre tela, sino que puede hacerlo hasta sobre una lata, como Picasso", argumenta, y agrega que ahora puede añorar esos tiempos de entrega y locura, pero puede convivir con esa añoranza en paz.
(Carlos Rubio /Agencia Reforma)
Andrés Calamaro afirma que acaba de grabar un dueto con El TRI, un grupo que, en su opinión, "está en esa categoría de gladiadores del rock".
Y es que en el recopilatorio Obras Incompletas, Calamaro hace un repaso a los grandes nombres de su onomástica personal, desde Antonio Escohotado hasta Bob Dylan pasando por Fito Páez, Diego Armando Maradona, Ariel Rot, Joaquín Sabina, Pappo Napolitano, Alfredo Zitarrosa, Mariano Mores, Miguel Agüero y muchos más.
"Esos nombres representan años de riqueza, complicados de vivir, divertidos e intensos. Sin duda, vivir a secas ni pincha ni corta, es apenas vivir. Y claro que para mí poder tener momentos creativos importantes ha sido un regalo inesperado".
En mayo, el argentino tomará un avión a México para cerrar la primera noche del Festival Vive Latino, para enseguida embarcarse en una gira por la República.







