
CIUDAD DE MÉXICO.- El despertador suena a las 6:30 de la mañana, como de costumbre. Pero ella no lo necesita. De hecho, a veces se divierte aguardando que su zumbido arranque del sueño a sus compañeras de habitación.
Otras ocasiones, mientras vislumbra el amanecer a través de la ventana, piensa en la época en que le faltaban horas al día para cumplir con tantos compromisos de trabajo.
En un extremo de la habitación, escucha los rezongos por tener que levantarse de una de las tres mujeres con las que comparte su nueva realidad, en la que ya no hay una agenda de pasarelas, sesiones de fotos ni compromisos sociales.
Decidida a no caer en las redes de la tristeza, se levanta y se dispone a ordenar su modesta cama antes de dirigirse al baño.
Siempre le ha gustado ser la primera en usar la regadera. Cuando dormía en un cuarto de hotel con sus amigas modelos en los 90, hacía lo mismo, recuerda.
Pero ahora no necesita tanto tiempo para estar lista, como entonces. Aquí ha tenido que renunciar al maquillaje, a las pestañas postizas, a los tubos con que solía rizar su cabello desde que era prácticamente una adolescente.
En la clínica de rehabilitación Misión Villa Aurora, ubicada en Guadalajara, Carmen Campuzano no es ni la fabulosa modelo de hace casi 20 años ni la celebridad en desgracia favorita de los medios.
Desde mayo de 2008, es simplemente una enferma en recuperación más. Y, como tal, debe cumplir con la rutina que marca la institución a la que llegó, prácticamente moribunda, del brazo del ex púgil Julio César Chávez.
Su guerra contra el alcohol, las drogas y la depresión ha durado ya un año, pero no ha terminado. Son sus tres enemigos más poderosos, aunque no los únicos que la llevaron a destruir su salud física y su dignidad, apunta Jorge Kahwagi, uno de los muchos amigos que intentaron salvar a Carmen del precipicio al que estaba decidida a lanzarse, si con ello conseguía un titular en alguna revista o algún programa de televisión.
"Ella tuvo una doble adicción: a las drogas y a los medios de comunicación. Cuando la empezaron a buscar mucho, ella sintió que era una superestrella, sin darse cuenta de que lo que les interesaba era el morbo, y no sus grandes cualidades", considera Kahwagi.
Sin embargo, se aferró por mucho tiempo a esa dudosa celebridad que, a lo largo de ocho años, terminó por transformar su nombre en sinónimo de escándalo y su rostro en motivo de espanto, o de bromas crueles.
Y qué decir de sus 10 ingresos en hospitales, lo mismo por intoxicación con estupefacientes y alcohol, que por trastornos psiquiátricos. Todo eso determinó que aquellos que intentaron ayudarle antes, terminaron mirándola con resignación cuando no con hartazgo y enojo.
Laura Reyes, quien la cuidó en sus momentos más críticos (como el ataque de una bacteria en la sangre, en 2000, y el misterioso accidente de auto que tuvo en el Ajusco, dos años más tarde) se dio por vencida al ver que la propia Carmen parecía disfrutar su papel.
"Cuando comenzó a salir en la televisión se alimentó su ego, porque ella nunca estudió canto ni actuación. Sólo la entrevistaban porque había sido novia de Andrés García en 2000, no por su profesión.
Ya era como un espectáculo de circo, pero a ella le gustaba salir en notas amarillistas. Era puro ego".
Los motivos detrás de esa conducta errática eran lo de menos. Para muchos, Carmen Campuzano había surgido de la nada. O, si acaso, recordaban que había sido novia de Andrés García cuando ni su físico ni su sentido común estaban tan deteriorados.
Después, ella misma se encargó de que a prácticamente nadie le importara su desgracia.
"Echarle la culpa a otros es una pendejada, una estupidez. Quien bebe es porque quiere beber; el que anda con gente raspa es porque quiere andar con ella.
Echarle la culpa a los demás no es correcto", sentencia Andrés García, a quien Carmen consideró por años el amor de su vida.
La caída de una estrella
Quienes conocen a Carmen Campuzano afirman que fue una hija ejemplar; la modelo más disputada por los diseñadores mexicanos y una madre amorosa que no desatendía a sus bebitas ni cuando estaba en la pasarela.
Su hermano Daniel cuenta que, pese a sus 14 años, ella fue un pilar que apuntaló a la familia cuando su padre los abandonó.
"Siempre nos apoyó y nos puso el ejemplo. Cuando estábamos terminado la secundaria, trabajaba los fines de semana. Es una mujer de un gran corazón. Desgraciadamente, ahorita no se vislumbra eso".
En efecto: la mayoría de la gente no asocia la imagen de Carmen con la de una mujer responsable y luchadora. Y tampoco hermosa, sencilla y servicial, como la recuerda el diseñador Armando Mafud.
"Fue una de las modelos más maravillosas que ha tenido este País. Muy puntual, profesional, hermosísima, y no sólo de físico, sino como ser humano. Siempre con una sonrisa y amabilidad para todos".
Pero los espejos dejaron de adorarla. La traicionaron al reflejar crudamente su belleza consumida. Y hoy, definitivamente, no tiene acceso a ellos en la clínica.
A partir de 2002, era claro que las cirugías estéticas no iban a devolverle a su rostro lo que la cocaína y un accidente automovilístico habían arrebatado.
Y, por lo tanto, tampoco iba a recuperar su lugar en el mundo de la moda, donde participó en más de 500 desfiles, 25 campañas de televisión y adornó 150 portadas de revistas especializadas.
Los reflectores ya no iluminaban su figura; esa que, de acuerdo con colegas y diseñadores, hacía lucir bien hasta el vestido más feo. Ahora se encargaban de destacar sus tropiezos, cada vez más frecuentes y peligrosos.
Comenzó atribuyéndole a una bacteria el deterioro de su rostro, la pérdida de cabello, las heridas y cicatrices en su piel.
Y, sí, estaba enferma de leptospirosis, certifica Óscar Velasco Castrejón, especialista en medicina tropical que la atendió en 2001. Pero no fue eso lo que la llevó a ser hospitalizada.
"El uso de la cocaína hace que el individuo sea susceptible a cualquier infección, particularmente a las virales. Y la leptospira, aunque sea una bacteria, se parece mucho a un virus".
Al principio, la gente que le guardaba cariño y admiración por su trabajo en las pasarelas acudió incondicionalmente en su ayuda. Organizaron desfiles, le consiguieron dinero para su manutención.
Incluso Héctor Terrones confeccionó gratis el vestido nupcial de la novia de un cirujano, a cambio de que ese doctor le arreglara la nariz de su musa.
El exilio restaurador
Llega la noche. La oscuridad que tiñe el cielo proyecta sombras en su corazón.
A pesar de las horas de terapia y meditación, e incluso de los medicamentos que le son administrados, no puede evitar sentirse triste al pensar en todo lo que ha quedado fuera del alcance de su abrazo...
Han pasado más de cuatro años desde que vio por última vez a Camila y a Daniela, sus hijas. En octubre cumplieron nueve años y no pudo celebrarlo con ellas ni decirles que las ama, que siempre las ha amado.
Ahora, sin embargo, es mejor estar lejos, aislada, le dice el doctor Netzahualcóyotl Valero Haro, responsable de su rehabilitación.
"La adicción no se cura. Se controla, siempre y cuando el paciente siga las indicaciones médicas y cambie su estilo de vida. En su caso, el haber sido famosa, aumenta el riesgo de una recaída, porque pierde el piso y la realidad de las cosas".
Eso explica por qué la disciplina es el eje de su tratamiento. Y, por eso, debe levantarse todos los días a la misma hora y cumplir con sus obligaciones en los tiempos establecidos: tender la cama, lavar su ropa y asistir a sus terapias.
"Yo estoy pagando la clínica. Es un lugar agradable, pero no es un hotel. Lo importante es que ahí trabajan por ayudar, no por lucrar", apunta Kahwagi, sin revelar el monto del tratamiento, aunque versiones extraoficiales señalan que son alrededor de 100 mil pesos por seis meses.
Las jornadas comienzan con una hora de meditación sobre sus problemas presentes, sus fantasmas del pasado y sus oportunidades para el futuro.
Al terminar, se dirige al comedor para desayunar. El aire del campo llena sus pulmones, los mismos que al llegar a esta "granja" casi no le respondían.
De hecho, su salud estaba tan mermada, que tenía el 90 por ciento de probabilidades de morir.
Valero Haro recuerda que, además de un cuadro de neumonía que le impedía respirar y había colapsado sus pulmones, sus leucocitos, células asociadas con el sistema inmunológico, superaban apenas los 900 (el promedio normal es de 6 mil a 8 mil).
"Traía una desnutrición tremenda, problemas de gastritis erosiva, una severa inflamación del hígado por el alcohol y una fuerte infección vaginal. También presentaba pansinusitis, es decir, los senos paranasales estaban llenos de pus, por lo que se le practicó una cirugía muy minuciosa para drenar todo".
Y eso era sólo en el plano físico. En cuanto a su estado mental y emocional, llegó en un estado de psicosis.
Aun ahora, Carmen debe tomar medicamentos para tratar las lesiones de sus neuronas, provocadas por el consumo de sustancias tóxicas.
"Si va a quedar con daños o no, eso lo vamos a ver con la evolución", pronostica el médico.
A pesar del aislamiento del mundo exterior, Carmen no está sola en la clínica.
"Convive y duerme con tres o cuatro internas que tienen más tiempo. Ellas la cuidan, la atienden y están al pendiente de sus cambios psicológicos".
Después, a ella misma le corresponderá apoyar a otras compañeras.
Salvo por las comidas y alguna que otra actividad lúdica, como leer o hacer deporte, la mayor parte del día toma terapias, tanto de grupo como individuales.
"Los libros y las películas que ve abordan problemas de adicción y recuperación, para que le dejen mensaje y enseñanza. Todo va encaminado a que aprovechen su estancia al ciento por ciento".
Si bien el especialista reconoce la rápida recuperación física de su paciente, lo mismo que su capacidad de adaptación, admite que, de vez en vez, la ronda el fantasma de la depresión.
"Al llegar la noche es cuando se pone más triste, más sensible. Pero en el día está contenta, riendo, vacilando. De alguna forma, se muestra positiva. Es muy buena candidata para recuperarse.
Sin embargo, todo a su tiempo".
(Leticia C. Rentería
y Jonathan Garavito/
Agencia Reforma)
Opiniones de Lectores

ayuda ali , 01/08/2012 16:09 sin duda es muy triste pasar por una situacion asi, quisiera pedirles su ayuda ya que un familiar muy querido desgraciadamente esta envuelto en este infierno quisiera saber si pueden proporcionarme los datos de la clinica ya que he intentado buscar por internet y no he tenido exito gracias
Alerta al Moderador [ responder ] 
saldra adelante danyta , 27/12/2011 18:31 que dios la ayude
Alerta al Moderador [ responder ] 
la gente siempre critica sin sentir asalia , 20/10/2010 11:22 La gente siempre es buena para criticar., bueno no toda. pero yo me pongo en su lugar y la verdd seria muy dificil despues de haber sido una modelo muy bonita estar como esta ahora.no es un mounstruo pero la nariz como la tiene hoy, le afecta su rostro imaginate si tu estubieras en su lugar., yo se qe no es razon para usar drogas pero la verdad hay unas personas qe no son tan fuertes para asimilar algo asi tan fuerte...bueno esa es mi opinion.
Alerta al Moderador [ responder ] 
las cosas pasan por algo angelica santos ronquillo , 26/02/2010 17:19 eres una super muger pero ni modo solo te queda echarle ganas
Alerta al Moderador [ responder ] 
SOLO ELLA SABE SU SENTIR rogelio , 30/11/2009 13:14 que mala onda los que opinan tan mal de una persona con depresión, ojalá no les toque sufrir lo mismo, no es fácil ser una modelo bonita y famosa y cambiar de la noche a la mañana y verse totalmente diferente y enferma... los que opinan tan mal de ella no creen que les pueda pasar lo mismo, solo ella sabe lo que siente.
Alerta al Moderador [ responder ] 
¡ay pobrecita! Luis , 06/05/2009 06:01 Ay pobrecita y que quieren que le construyamos un monumento. Por mi que se pudra esta mujer en sus adicciones.
Alerta al Moderador [ responder ] -

angelica santos ronquillo 26/02/2010 17:22 hola como estas no te conosco quieres platicar con migo Alerta al Moderador
-

una hermosa mujer Mariposa , 04/05/2009 23:06 caremn fue una chava muy bonita y triunfadora, ahora solo son recuerdos... esta historia para que sirva a todas las chavas suoerficiales, que se les hace la vida facil y que se sienten seguras solo por su belleza fisica...
Alerta al Moderador [ responder ] 
ojala lector , 04/05/2009 09:25 ha pasado por pruebas muy duras por que quien sabe pero si supera esto va a tener una vida hermosa nada es casualidad dios sabe
Alerta al Moderador [ responder ] 
EL QUE QUIERE PUEDE vero , 03/05/2009 18:08 ELLA HA LUCHADO POR SALIR DE LAS DROGAS AUNQUE A VECES VUELVA A RECAER YO DIGO QUE SI SE RECUPERA
Alerta al Moderador [ responder ] 
DIOS ES GRANDE Cantinflas , 03/05/2009 11:27 SI ELLA SE LO PIDE A DIOS ... DE CORAZON, ELLA SE VA A RECUPERAR ...... DIOS .... ES GRANDE
Alerta al Moderador [ responder ]
.jpg)







