Fortino Arellano Ochoa y su mujer, María del Carmen Maciel Loera fueron detenidos por agentes de la Policía Ministerial del Estado y puestos a disposición del Juez Segundo de lo Penal.
La pareja enfrenta cargos de violación y encubrimiento y ayer fueron excarcelados para que rindieran su declaración preparatoria, por lo que ambos negaron la imputación que les hizo la joven de 27 años.
La denunciante resultó ser hijastra e hija de los detenidos.
La joven mancillada acudió a la Agencia Especializada en Protección a la Familia y Delitos Sexuales para presentar una querella formal contra los detenidos.
La quejosa dijo que desde el 2004 llegó a vivir con su padrastro y madre, quien la obligó a trabajar con Fortino Arellano en una cerrajería de la Nueva Era.
Que fue en ese negocio en donde Fortino la empezó a cortejar al grado de encerrarse con ella y cometer abuso sexual, pero la amenazó para que no le contara nada a su pareja María del Carmen.
Que los abusos sexuales fueron constantes y de esto se dio cuenta su señora madre, pero nada quiso hacer.
De hecho, la madre obligaba a la hija a irse con el violador.
“Váyase con él. Sino, no comemos”, asegura la joven que le dijo su madre cuando le contó los constantes abusos de los que era objeto.
Cansada de los abusos, la joven mancillada se armó de valor y aconsejada por otros familiares radicados, denunció a la pareja de depravados.








