
La película con el mismo título del libro, dirigida por el británico Mike Newell, estrena en Estados Unidos y a partir del próximo 27 de diciembre se proyectará en México.
La travesía de Steindorff con el proyecto se inició cuando el productor ejecutivo Dylan Russell le dio la novela para que la leyera, aún cuando los derechos no estaban disponibles.
Y no se pudo desprender de la lectura hasta que terminó el volumen.
Desde ese momento persiguió los derechos a través de su empresa Stone Village Pictures, fundada en el 2000. Steindorff fue persistente:
“Al igual que Florentino Ariza, el personaje de la novela, no íbamos a aceptar una negativa como respuesta.”
Aunque el Premio Nobel de Literatura en un principio estaba renuente a dar el libro para una adaptación en inglés, el productor lo persuadió. Le garantizó que se mantendría fiel a la novela, “y que íbamos a hacer una gran película sin comprometer ninguno de los elementos de la obra”.
Cuando el productor obtuvo el consentimiento, enseguida buscó al guionista Ronald Harwood, quien ganó un Oscar por “El Pianista”, de Román Polanski, para que adaptara la historia.
Harwood confiesa que cuando leyó la novela por primera vez no estaba seguro de que se pudiera convertir en largometraje:
“Mucho de lo que le ocurre a los personajes transcurre de manera interna y se desarrolla a lo largo de muchos años y de una manera poco convencional, pero todos estábamos emocionados de trabajar en el proyecto”.
Cerca y lejos de Gabo
En el momento que tomaba forma la adaptación, según 20th Century Fox (que distribuye el filme), Steindorff y Harwood consultaron a García Márquez para asegurarse que el filme reflejara el espíritu del libro.
Del primer borrador el escritor de “Cien Años de Soledad” les comentó:
“El problema es que usted y el escritor han hecho una adaptación demasiado apegada a la verdad, necesitan apartarse del libro.”
Steindorff -quien es miembro de la mesa directiva del International Institute of Modern Letters, una organización sin lucro dedicada a la promoción, protección y preservación de la literatura- externa que como García Márquez tiene un gran sentido del humor, “nos reímos mucho”.
Aunque la ciudad no se nombra en la obra, la película se inicia hacia finales del siglo XIX, en el exuberante y pujante puerto postcolonial de Cartagena, Colombia.
Ahí, Florentino Ariza, poeta y telegrafista, conoce a Fermina Daza.
Y con una serie de cartas apasionadas, Florentino despierta el amor de la bella joven; pero su padre, un comerciante en mulas y que tiene conexiones con el mundo del crimen colombiano, no permite ese romance y jura mantenerlos siempre separados.
Él quiere que su hija se case con alguien de buena posición. Entonces, Florentino espera más de medio siglo por su único amor verdadero: 51 años, 9 meses y 4 días.
‘El Amor en los Tiempos del Cólera’ es una historia muy universal, pero también es una historia muy colombiana.
Tres años después se editó en todo el mundo y pronto ganó un sinnúmero de seguidores.
El personaje “Florentino” es protagonizado por el actor español Javier Bardem (“Jamón Jamón”, de Bigas Luna, y “Mar Adentro”, de Alejandro Amenábar). El colombiano Unax Ugalde realiza al mismo personaje pero cuando está en su adolescencia.
Fue una búsqueda prolongada para los realizadores encontrar a la intérprete de “Fermina Daza”, hasta que encontraron a la italiana Giovanna Mezzogiorno (Del “Perduto Amore”, de Michele Placido, y “Un Uomo Perbene”, de Maurizio Zaccaro).
También actúan Benjamín Bratt, Héctor Elizondo, Laura Harring, John Leguizamo, Fernanda Montenegro, Catalina Sandino Moreno, Live Schreiber y Ana Claudia Talancón, entre otros.
Antonio Pinto compuso el guión musical y la estrella popular colombiana Shakira contribuyó con canciones originales.
El director de fotografía es Alfonso Beato.
Los cineastas siempre pensaron rodar en Cartagena, Colombia. Para el productor ejecutivo Dylan Russell, Cartagena es una ciudad mágica. Pensaron filmar en otras urbes, pero “finalmente nos dimos cuenta que Cartagena es el único lugar que se adapta a la historia porque todo lo descrito en la novela tuvo su origen aquí”.
Esa metrópoli colombiana les abrió las puertas. Entonces, Newell, Steindorff, el elenco y el equipo de filmación de “El Amor en los Tiempos del Cólera” se mudaron al puerto caribeño durante algunos meses con un calor intenso.
El diseñador de producción Wolf Kroeger supervisó la transformación de las numerosas plazas y estructuras de la ciudad. Contrataron al director de reparto Felipe Aljure, quien completó el reparto con 84 actores colombianos y dirigió la segunda unidad.
El rodaje se realizó en 83 locaciones dentro y alrededor de la ciudad, desde casas y castillos hasta ríos y las montañas. Se contrataron a más de 650 cartaginieses en varios puestos de la producción.
A Newell le fue grato filmar en Cartagena y con entusiasmo expone:
“Es un lugar de sensualidad. El aire es rico y fragante y la atmósfera muy terrena. Es una ciudad cálida. Es muy humana. Hay un sentido de vida, amor y pasión.
‘El Amor en los Tiempos del Cólera’ es una historia muy universal, pero también es una historia muy colombiana”. (Proceso)







