
NUEVO LAREDO.- La discapacidad es una condición en la que ciertas personas presentan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, pueden impedir su participación plena y efectiva en la sociedad y en igualdad de condiciones con los demás.
Para Wendy Estefani Molina Félix, esta palabra no tiene relevancia ni diferencia. A pesar de su problema de lento aprendizaje, esta joven de 24 años, ha demostrado ser una ganadora con la vida.
Hace días fue reconocida por el Consulado General de Estados Unidos por ser un ejemplo para Nuevo Laredo. Este reconocimiento significa para ella, un motor para seguir preparándose para cumplir con la tarea que se ha propuesto: ser una excelente persona y poder ayudar a los demás.
Wendy ha sido ganadora de más de 10 medallas por participar en las paralimpiadas que organizan los Centros de Atención Múltiple (CAM) cada año.
En la actualidad estudia el segundo semestre de la carrera técnica de puericultura en el Colegio Celestin Bilingüe Freinet para alcanzar su sueño de trabajar en una guardería.
“Me gustan mucho los niños porque son muy juguetones y bien traviesos”, dijo Wendy muy sonriente.
Su padecimiento fue detectado a los 6 años cuando ingresó a la primaria. Desde entonces la vida de Diana Leticia Félix Álvarez, madre de Wendy, ha estado llena de lucha y perseverancia para lograr que su hija pueda ser independiente.
En esa época, visitaron decenas de especialistas, médicos y laboratorios para conocer más acerca de su discapacidad y buscar una solución, sin pensar que ésta era continuar sus vidas.
Wendy Molina ingresó a la escuela primaria de apoyo en 1994, donde estudió ocho años y en el 2001 empezó la secundaria. En el año 2004 ingresó a la preparatoria regular, donde vivió una mala experiencia: los maestros no quisieron que esta joven formara parte de la institución educativa por su discapacidad.
Ahí Wendy conoció la decepción y por mucho tiempo abandonó la escuela.
Fue entonces, como por obra del destino, que conocieron el Centro Educativo y de Rehabilitación AC (CERAC).
En el 2006 ingresó al Centro de Atención Múltiple (CAM), lugar donde aparte de estudiar, se convirtió en una de las mejores participantes en las paralimpiadas en deportes como lanzamiento de jabalina y de bala, caminata, entre otras disciplinas.
Durante este lapso, Wendy aprendió repostería, costura, belleza y lavandería, actividades que cuando son necesarias o por gusto las desempeña en su hogar.
“A ella le encanta estudiar. Ella nunca se ha rendido”, expresó muy orgullosa Diana.







