05/06/2018

3
2
Opinión Editorial

Indiferencia al dolor ajeno


Opinión Editorial

Por Daniel Rosas

Hace algunos años, un grupo de reporteros tuvimos la oportunidad de ser invitados a una comida con el doctor Rafael Rangel Sostmann, luego de concluir un extenso diplomado en periodismo.

Sostmann era rector del Tecnológico de Monterrey. Su plática era amena, manejaba las cifras con facilidad, y dibujaba con palabras los escenarios de nuestro país. Sin embargo, su tema principal no fueron los medios, sino la responsabilidad social.

Tenemos un grave problema de desigualdad, nos decía. Hay niños que llegan a la escuela con el estómago vacío. No es suficiente becarlos, hay que darles nutrientes desde que son bebés, para que crezcan sanos, y después darles oportunidades de superación. Si no atendemos a los más pobres, a los más desprotegidos, todos pagaremos por ello, advirtió.

Meses después, cuando dos jóvenes estudiantes fueron víctimas de la inseguridad enfatizó en un conmovedor discurso:

“Hoy nos encontramos ante una sociedad en que, lamentablemente, se promueven y viven valores muy distintos a los anteriores: consideramos el éxito individual como única meta en la vida, queremos lograr nuestros objetivos con el mínimo esfuerzo, tenemos los hábitos del dispendio y del consumismo, buscamos la riqueza como único fin, vemos la educación como vehículo para satisfacer exclusivamente necesidades personales, como lograr mayores ingresos monetarios. Nos hemos vuelto ciegos, sordos e indiferentes ante la pobreza, la injusticia, la falta de oportunidades, la desigualdad y el desempleo, y vemos todas estas anomalías como algo natural y normal en nuestra sociedad: nos hemos puesto un velo en los ojos”.

México no es un país pobre. Es un país donde muy pocos se han enriquecido. Tenemos empresarios privilegiados entre los más ricos del mundo, tenemos una clase política deshonesta y corrupta. Tenemos políticos que en unos meses en el poder se vuelven millonarios bañados en la soberbia.

Según Oxfam México: “Siendo nuestro país la decimocuarta economía del mundo, hay 53.3 millones de personas viviendo la pobreza. En términos de renta y capital, la riqueza mexicana se encuentra concentrada en un grupo selecto de personas que se han beneficiado del poco crecimiento económico del que ha gozado México en las últimas dos décadas. Así, mientras el PIB per cápita crece a menos del 1% anual, la fortuna de los 16 mexicanos más ricos se multiplica por cinco”.

Las condiciones de desigualdad en el país son tales, que el 1% de la población posee el 43% de toda la riqueza en México, reportó Oxfam.

“La constante desigualdad y la captura política por parte de las élites tienen consecuencias económicas y sociales graves que resultan, además, excluyentes. Hoy en día, el salario mínimo mexicano está por debajo de los umbrales aceptados de pobreza”, refirió.

Si queremos un México más sano, debemos exigir un país más justo.

La justicia es repartir la riqueza para beneficiar a la mayoría de la población, y evitar que un pequeño grupo concentre el poder y el dinero.

¿Es justo, o no?



Dale ME GUSTA a nuestra página de Facebook o síguenos en Twitter como @Elmananaonline

Editora Argos agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio.
Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión.

Por el respeto a esta encomienda, El Mañana se reservara el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros.

Agregar un comentario nuevo






Nuevo Laredo, Tamps.  
Compra
$19.20
Venta
$20.20
EDICION
IMPRESA
 
internet@elmanana.com.mx