Antes de los estadios llenos y su actual papel como parte de la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026, Luis Romo creció entre redes de pesca y ostiones. Luis Romo nació en Los Mochis, Sinaloa, en una familia donde la pesca no era solo un oficio, sino una tradición generacional. Su infancia estuvo ligada al mar, donde junto a su padre, su hermano y su abuelo aprendió el trabajo de recolectar ostiones y conocer el entorno marino.
En ese contexto, el futbol no era inicialmente un destino claro. Sin embargo, la influencia de su hermano mayor, Darío Romo, y el contacto con el deporte en la escuela comenzaron a marcar un cambio en su vida. Fue ahí donde el balón empezó a ganar terreno frente a la vida en el mar.
Durante su etapa escolar, Romo coincidió con jugadores como César “Chuletita” Orozco, lo que reforzó su interés por el futbol competitivo. En esos años también desarrolló admiración por figuras como Jesús “Cabrito” Arellano, uno de sus primeros referentes deportivos.
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La decisión clave: del mar a las canchas profesionales
El camino de Romo no fue inmediato ni sencillo. Intentó formarse en distintos equipos juveniles, entre ellos procesos relacionados con Cruz Azul, aunque su consolidación no llegó en ese momento.
La oportunidad decisiva apareció cuando tuvo que elegir entre regresar a Los Mochis para integrarse al trabajo familiar en la pesca o permanecer en Querétaro para continuar su proceso futbolístico. De acuerdo con testimonios familiares, la decisión fue clara: apostar por el futbol.
Ese paso lo llevó a consolidarse en Querétaro Fútbol Club, donde logró su debut profesional y comenzó a destacar como mediocampista. Su rendimiento lo proyectó posteriormente a equipos de mayor exigencia en la Liga MX.
Del debut en Querétaro a la élite del futbol mexicano
Durante su trayectoria profesional, Luis Romo ha construido una carrera sólida en el futbol mexicano, defendiendo a varios clubes de la Liga MX y consolidándose como uno de los mediocampistas más constantes de su generación.
- Su debut en Primera División ocurrió con Querétaro Fútbol Club, donde logró consolidarse rápidamente e incluso portar el gafete de capitán, lo que marcó el inicio de su proyección en el futbol nacional
- Posteriormente, dio el salto a Cruz Azul, equipo con el que vivió una de las etapas más exitosas de su carrera al conquistar el título del Torneo Clausura 2021 de la Liga MX, uno de los logros más importantes en la historia reciente del club
- Más adelante, Romo formó parte de Club de Fútbol Monterrey, donde se mantuvo como pieza habitual en el mediocampo durante varias temporadas, aportando equilibrio y experiencia en competencias nacionales e internacionales
- En su etapa más reciente, regresó brevemente a Cruz Azul antes de incorporarse al Club Deportivo Guadalajara, conocido como Chivas, donde ha sido considerado un refuerzo clave dentro del proyecto deportivo del club
Uno de sus logros más destacados con el combinado nacional fue la medalla de bronce obtenida en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, un resultado histórico que consolidó a esa generación de futbolistas mexicanos en el panorama internacional.
De la pesca al futbol: una historia de decisión y destino
La historia de Luis Romo representa el contraste entre dos mundos: el trabajo tradicional de la pesca en Sinaloa y la exigencia del futbol profesional en la Liga MX. Su trayectoria refleja cómo una decisión familiar y personal puede cambiar por completo el rumbo de una vida. De abrir ostiones en su infancia a disputar partidos en estadios profesionales, su evolución se ha convertido en un ejemplo de disciplina y oportunidad.
Hoy, su nombre sigue vigente en el futbol mexicano, mientras el Mundial 2026 se perfila como el escenario donde podría escribir uno de los capítulos más importantes de su carrera.

