La intención del gobierno de Donald Trump de retirar a los bisontes de su hábitat natural en Montana ha abierto provoc´ø polémica y conflicto en el manejo federal del territorio.
La medida, que busca revertir un permiso vigente desde 2022, enfrenta a autoridades federales con organizaciones ambientalistas, líderes tribales y actores locales
¿Por qué la BLM busca cancelar el permiso de pastoreo de bisontes?
El anuncio ha generado una respuesta inmediata de organizaciones conservacionistas, líderes tribales y algunos productores rurales, quienes advierten que el cambio no solo alteraría el manejo de la fauna silvestre, sino que también podría tener efectos en la relación entre el gobierno federal, las comunidades locales y los pueblos indígenas.
Te podría interesar
La propuesta parte de la Oficina de Administración de Tierras, que analiza anular una autorización otorgada hace tres años para el uso de más de 63 mil acres en el condado de Phillips, una de las regiones más extensas de Montana. El permiso permitió que los bisontes pastaran legalmente en terrenos federales, bajo las mismas normas que otros animales de pastoreo.
Según la autoridad, el objetivo es revisar el uso de estas tierras ante presiones de ganaderos que buscan destinarlas a la cría de ganado bovino. Críticos de la medida señalan que no se trata de un ajuste técnico, sino de un giro político que contradice décadas de precedentes administrativos y decisiones avaladas por evaluaciones ambientales previas.
¿Qué papel juega American Prairie en este conflicto?
American Prairie, una organización sin fines de lucro que administra la manada de bisontes en la zona impugnó formalmente la propuesta federal, al considerar que la cancelación del permiso carece de sustento técnico y genera incertidumbre jurídica.
De concretarse la medida, la organización tendría que trasladar a cientos de animales fuera del área, una operación compleja y costosa. En declaraciones públicas, su dirección ha advertido que revertir permisos previamente aprobados debilita la confianza en la gestión de tierras públicas y afecta a proyectos de conservación a largo plazo.
¿Cómo reaccionan las tribus y los actores locales?
La oposición no se limita a grupos ambientalistas. La Coalición de Grandes Tribus, que agrupa a más de 50 pueblos indígenas, expresó su rechazo al plan al considerar que podría afectar negativamente a los rebaños tribales de bisontes y a iniciativas culturales vinculadas a la especie.
En contraste, algunos ganaderos y políticos locales respaldan la revisión del permiso, al argumentar que las tierras federales deben priorizar actividades productivas tradicionales. Esta división refleja un conflicto histórico en el oeste estadounidense: la disputa entre conservación, usos económicos del suelo y derechos culturales.
¿Por qué los bisontes son clave y qué impacto político podría tener la decisión?
El bisonte, mamífero nacional de Estados Unidos, es considerado una especie fundamental para los ecosistemas de las Grandes Llanuras. Durante siglos, su presencia ayudó a mantener el equilibrio natural de pastizales y fue central para la subsistencia de numerosas tribus indígenas.
Más allá del aspecto ambiental, el debate tiene una lectura política. Analistas citados por medios como el New York Times señalan que la medida podría influir en las elecciones intermedias de 2026, al reforzar apoyos en zonas rurales donde persiste el descontento por los costos de producción, aranceles y precios del combustible.

