El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) lanzó una advertencia directa a los trabajadores que planean jubilarse bajo el régimen de la Ley 97 en 2026: no revisar ni fortalecer la cuenta individual de Afore puede traducirse en una pensión considerablemente baja. A diferencia del esquema anterior, el monto que recibirá cada persona al retirarse dependerá casi por completo del ahorro acumulado durante su vida laboral.
Miles de empleados que comenzaron a cotizar después del 1 de julio de 1997 pertenecen a este sistema. En su caso, el retiro funciona mediante cuentas individuales administradas por una Afore, donde se depositan aportaciones obligatorias del patrón, del trabajador y del gobierno. El saldo final, junto con los rendimientos generados a lo largo de los años, será el factor decisivo para determinar el ingreso mensual en la jubilación.
Ley 97 vs. Ley 73: la diferencia que impacta tu pensión
La diferencia con el régimen anterior conocido como Ley 73 es sustancial. En ese esquema, la pensión se calculaba con base en el promedio salarial de los últimos años y el número de semanas cotizadas. En cambio, bajo la Ley 97, el elemento central es el dinero efectivamente ahorrado en la cuenta individual.
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Esto significa que no basta con cumplir la edad mínima de retiro ni alcanzar el número requerido de semanas. Si el saldo acumulado es bajo, la pensión también lo será. El IMSS ha reiterado que muchos trabajadores creen erróneamente que el sistema garantiza automáticamente un ingreso suficiente, cuando en realidad exige una participación activa y constante del afiliado.
¿Cuántas semanas necesitas en 2026?
Para quienes planean jubilarse en 2026 bajo la Ley 97, el requisito será de al menos 875 semanas cotizadas. Esta cifra forma parte de un incremento gradual que alcanzará las 1,000 semanas en 2031.
Sin embargo, cumplir con el número mínimo es solo una parte de la ecuación. El monto acumulado en la Afore determinará si el trabajador puede contratar una renta vitalicia con una aseguradora o elegir un retiro programado administrado por su propia Afore. En ambos casos, si el ahorro es reducido, el ingreso mensual será limitado.
Por ello, el Instituto insiste en la importancia de revisar los estados de cuenta periódicamente, confirmar que las aportaciones se estén realizando con el salario correcto y verificar que no existan inconsistencias en las semanas cotizadas. Un error en el registro puede afectar directamente el cálculo final.
Ahorro voluntario y prevención de fraudes
Uno de los puntos que más subraya el IMSS es la relevancia de las aportaciones voluntarias. Aunque no son obligatorias, pueden incrementar de manera significativa el saldo final. Gracias al interés compuesto, incluso pequeñas cantidades aportadas de forma constante pueden crecer con el tiempo y mejorar el ingreso durante el retiro.
También es fundamental identificar correctamente en qué Afore está registrada la cuenta. Existen casos de trabajadores que desconocen su administradora o enfrentan problemas de datos duplicados. No resolver estas situaciones con anticipación puede retrasar el trámite de jubilación.
El Instituto ha alertado además sobre fraudes relacionados con la pensión. En años recientes han proliferado supuestos gestores que prometen “aumentar la pensión” o liberar recursos antes de tiempo mediante esquemas irregulares. La recomendación es clara: cualquier trámite debe realizarse directamente en canales oficiales o con la Afore correspondiente. Compartir datos personales con intermediarios no autorizados puede poner en riesgo el ahorro acumulado durante décadas.
El error que puede reducir tu pensión para siempre
Para quienes proyectan retirarse en 2026, la planeación financiera es clave. Realizar simulaciones de pensión permite estimar cuánto se recibirá mensualmente y evaluar si será suficiente para cubrir gastos en la vejez. Si el cálculo arroja un monto bajo, aún hay margen para fortalecer el ahorro antes de solicitar la jubilación.
El mensaje del IMSS no busca alarmar, sino prevenir. Bajo la Ley 97, la responsabilidad del retiro recae en gran medida en el propio trabajador. Ignorar la cuenta Afore, no revisar aportaciones o dejar pasar inconsistencias puede tener consecuencias permanentes en el nivel de ingresos futuros.
