EL GOBIERNO DE LAREDO se encuentra atrapado en un laberinto de titubeos ante la polémica propuesta de aumentar las tarifas de peaje en los puentes internacionales hacia México. Tras haber frenado la aprobación hace dos semanas bajo el argumento de analizar detenidamente la situación, la realidad es que el liderazgo local no termina de definir una postura clara.
Mientras el tiempo corre y se convoca a sesiones especiales para pedir más información, la comunidad observa con profunda preocupación cómo el Cabildo titubea ante una medida que, de llegar a aprobarse, representaría una grave y directa afectación económica para la región.
EL IMPACTO monetario que el Cabildo mantiene en un limbo adquiere una dimensión alarmante al desglosar el costo total por cruzar para los autos particulares. Actualmente, el cruce de un automóvil o camioneta estándar cuesta 3.50 dólares (1.75 por eje). De aprobarse el plan del regente municipal, Joseph Neeb, este mismo agosto el costo total por vehículo subirá a 4.00 dólares (2.00 por eje).
A partir de ahí, el golpe aumentará cada mes de enero hasta culminar en 2031 con una tarifa total de 8.50 dólares por auto (4.25 por eje), lo que representa un devastador incremento del 142% para quienes cruzan por trabajo, salud o razones familiares. El escenario es todavía más desolador para los peatones: quienes hoy pagan un dólar, verían congelada esa tarifa solo hasta 2028, pues para 2031 terminarán pagando 2.25 dólares por cruzar a pie, un aumento del 125% que demuestra una tremenda insensibilidad social.
ESTO IGNORA por completo las severas advertencias de los expertos y líderes de los ramos del transporte y aduanas, quienes han dejado en claro que este es el peor momento posible para imponer cargas financieras. La industria del comercio internacional ya se encuentra asfixiada por una crisis derivada de la imposición de tarifas aduaneras federales y el constante aumento en el costo del diésel.
Pretender financiar un paquete de obras de infraestructura por 240 millones de dólares mediante el estrangulamiento económico de los usuarios y de un sector logístico que vería sus tarifas comerciales subir de 4.75 a 7.50 dólares por eje, es un contrasentido que restará competitividad al puerto terrestre.
EL CABILDO de Laredo debe abandonar la tibieza, dejar de nadar entre dos aguas y asumir una postura definitiva en defensa de su comunidad. El argumento oficial de que este aumento generará ingresos para pagar menos intereses por bonos futuros es una falacia administrativa que intenta maquillar el perjuicio inmediato al bolsillo de la gente.
Aprobar este plan tarifario, tal como señalan los especialistas, sería un error histórico con consecuencias devastadoras para la vida cotidiana binacional. Las autoridades locales tienen la obligación de dejar a un lado los rodeos y las sesiones dilatorias para rechazar de forma tajante una propuesta que atenta de manera directa contra la estabilidad económica de la frontera.

